OPINION. 16 marzo 2017
Es como difícil determinar
el por qué nos quedamos atrás si siempre estamos en la lucha. Esto puede ser
cierto y es probable que nadie considere lo contrario. Pero es que el problema
no es que los demás estén de acuerdo con nosotros, no, lo importante es que
nosotros nos despertemos del letargo que por tanto tiempo nos hemos encontrado
y veamos donde nos encontramos.
Miremos a nuestro alrededor,
el mismo vecindario, los mismos amigos, los mismos carros, el mismo inglés,
pero creyendo que lo dominamos, haciendo negocios con los mismos, todo lo
mismo. ¿Qué significa eso? Que somos los mismos, caso contrario estaríamos en
otras partes, con nuevos amigos, nuevos carros, nuevos compradores, etc. ¿Y es que es malo estar con los mismos?
en absoluto. Aun así, el problema de siempre es, vernos en el mismo espejo, nos
creará espejismos. Si está contento, siga así, pero no se queje cuando los
cambios lo afecten.
Sigamos adelante. No se
necesita saber cómo estamos nosotros, ya otros lo saben. No solo conocen
nuestros nombres, e-mails, donde vivimos, que leemos, que compramos, etc. etc.
Solo unos ejemplos según los que llevan las estadísticas ya saben que
diariamente se jubilan en Estados Unidos unas 10.000 personas, que el 30 por ciento
mayores de 55 años no cuentan con ahorros para la vejez, que el 26 por ciento
cuentan con ahorros menores a $50.000 y que el 54 por cientos sin fondos
suficientes para la jubilación. Además que el promedio de pensión será de
US1.317. ¿Cómo la ve?
Se ha dado cuenta, cada vez
que busca en línea la compra de un pasaje aéreo, una casa, ingresar a una
universidad, etc., de inmediato a donde quiera que vaya aparece algo
relacionado con uno de ellos. Si fuera pasajes aéreos le dan las últimas
ofertas con lo que está buscando, pasajes más baratos. Ya uno no pasa
desapercibido, es un potencial comprador y no se debe dejar ‘escapar’.
Esto nos puede preocupar, no
solo siendo ya mayores de edad, o por el contrario a los jóvenes de que hasta
la fecha se la han pasado sobreviviendo sin muchas esperanzas de mejoría, lo
que les augura una vejez poco halagadora. ¡Que vaina!
Bueno, ya por lo menos
alguien se ha atrevido a ‘adivinarnos la suerte’ sin pagar. Porque si no
cogemos lo que nos resta de vida con seriedad y espíritu innovador, nuestros
próximos años no van a ser suaves. Recordemos que los jóvenes parten con otros
destinos, si no parecidos a los nuestros, por lo menos a tratar de superarlos.
NUESTRO
PRESIDENTE Y “ESO ES FALSO”
Y es que si cambiamos un
poco el tema veremos que este problema de creer que lo que hacemos está bien,
le puede pasar tambien al presidente. El ama WikiLeaks. Eso dijo en uno de sus
discursos en la campaña política, cuando supuestamente ellos liberaron 30 mil
e-mail de la excandidata demócrata Hillary Clinton. Ahora las cosas son
diferentes.
Los sistemas de vigilancia
de los Estados Unidos, entre otros el FBI y la CIA, no son de su agrado, “por su alto grado de
ineficiencia”, según él. No obstante ahora que nos hemos enterado por la prensa
que desde abril del año pasado, hace un año, se tuvo conocimiento de la
injerencia de los rusos en las elecciones en el país, especialmente en
entrevistas de líderes del movimiento político del presidente, y que estos se fueron
haciendo más patentes con entrevistas personales antes de la convención e
inclusive dentro de ella.
Cualquier hijo de vecino se
puede preguntar y a que esas relaciones tan personales con Putin, con quien se
tenían muchas reservas por su comportamiento con Crimea y Ukrania. Bueno eso es
lo que recientemente corroboran los informes, que al mismo presidente le
hicieron de su conocimiento y que de inmediato comentó como completamente falsos. Hay que despistar al
enemigo. Eso creyó él, que nadie sabía de sus movimientos.
¡Wow! Esto no se lo soñaba
él. Cómo los ‘inoperantes’ sistemas de vigilancia, según él, los estaban siguiendo, inclusive los que
viajaron a Rusia, al parecer él estaba también incluido.
Una vez enterado de que le
habían interceptado su teléfono, pero sin presentar pruebas ataco al presidente
Obama, para desviar la atención que sobre él pesa.
Qué raro que él, que todo lo
sabe, no supiera que quienes autorizan la interceptación de las líneas telefónicas tiene que contar con la
aprobación de un organización que además tiene directa y confidencial relación
con la Corte Suprema de Justicia.
Ahora el presidente tendrá
que odiar a WikiLeaks, por que en cualquier momento va a dar a conocer lo que
ya ellos seguramente saben de su especial forma de gestión presidencial, y
obviamente de sus contactos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.