domingo, 10 de noviembre de 2019

SEGUNDA OPINION EN CASOS DE ATENCION MEDICA


OPINION, 14 noviembre 2019

Existen muchísimas cosas que no conocemos de la cultura americana, no solo de ella, de muchos países donde temporalmente vivimos y no tuvimos oportunidad de enterarnos. De paso es posible que no hubiera habido necesidad. Pero en el caso específico de este país, sin duda alguna debemos conocerlas, para así aprender de ellas y disminuir el efecto negativo de otras.

Solo hablaré de la Segunda Opinión hablando de dictámenes médicos, en especial. Por tradición en nuestros países latinoamericanos, contamos con lo que se llamó el médico de la familia que hace muchísimos años nos visitaban en casa o en su consultorio no lejos de nuestros hogares.

Acá, y en función del tipo de seguro de salud uno puede o no tener su “médico primario” y luego el médico especialista, etc. Lo que ellos digan es algo que se debe seguir. Seguramente y frente a la duda de que su conclusión, sobre nuestra salud, no sea la óptima, en muchos casos no recurrimos a la segunda opinión. No es que desconfiemos de la capacidad del médico, no, es que cada profesional puede ofrecer un diferente y más eficiente procedimiento.

Es posible que no siempre este procedimiento funcione. En mi caso si ha funcionado. Precisamente recuerdo, al tener conocimiento que nuestra estudiante de español tenia falencias cardiacas críticas, se le comentó consultar con especialistas en centros médicos en Nueva York. Asi lo hizo pero lamentablemente allí falleció.

Aun así, el punto a considerar es el de la segunda opinión y de cómo hacerlo, basados en nuestros puntos de vista o conocimientos médicos. Ya en el pasado se me presentaron las dudas sobre la disponibilidad de tratamiento médico adecuado, fuera del país, con notables avances positivos.

Por ejemplo, frente a un procedimiento que requería cirugía, en un consultorio, con terminación del procedimiento con el médico especialista en cirugía plástica, en otro consultorio, en las horas de la tarde. Inicialmente lo acepté. ¿Pero con quien consultar tal viabilidad? ¡Con Youtube! Allí encontré videos de los procedimientos quirúrgicos por los cuales pasaría, notando como se desarrollaban en un mismo centro médico, con el respectivo laboratorio, para ir determinando la existencia o no del cáncer a extirpar.

Dado que el área expuesta a tal procedimiento, era en la nariz, máximo cuidado se debería dar, para no exceder la incisión inicial y posteriormente el trabajo del cirujano plástico para cerrarla sin dejar rastro de ella. Ya con anterioridad había tenido experiencias muy positivas al no seguir el procedimiento determinado por el médico. En este caso, debería seguir el mismo procedimiento, la segunda opinión.

La clase de seguro médico y su cobertura me permitía buscar el profesional médico especialista en el tipo de cirugía, con el equipo de laboratorio a su disposición. Que mejor, donde ya había tenido una exitosa cirugía y además, quien descubriera lo que varios galenos no dieron, sin darme una solo calmante para controlar mi dolor de varias décadas. La Clínica Mayo en Jacksonville, FL.

Cita médica en término de días, primero con el médico general, pero luego y directamente con el médico cirujano especialista.

¿Conocía yo mi médico? No, pero si sabía el apellido, Dr. Martínez. Lo conocí en el video, donde precisamente él realiza la cirugía y explicaba el procedimiento. Algo importante para desplazarnos a Jacksonville, cuatro horas de viaje, salir a tiempo, para llegar allí hora y media antes. Tres de la mañana.

Estar en la Clínica Mayo, es estar en la Clínica Mayo. Me siento en casa, ya sé que debo decir, a quien, como, donde, etc. Todos los contactos fueron telefónicos. Desde el momento de arribo me presente en la oficina respectiva, así que unos minutos después ya estaba en la sala del especialista. Datos habituales con la enfermera. Llega el doctor, de inmediato un saludo en español, ¡Wow! Colombiano, Bogotano. Continúa parte en inglés y parte en español.

Me indica procedimiento a seguir y que hará lo imposible para no afectar la nariz. Entra fotógrafa, tomas fotos de las áreas en evaluación, luego enfermera regresa y junto con el doctor inician procedimiento de biopsias. Queda todo listo, próxima semana me indicarán resultados. Se fija fecha de la cirugía para 28 de enero. Imposible antes por cirugías ya programadas.  

Salimos con mi señora del consultorio felices, agradeciendo a Dios me haya permitido llegar hasta este centro de excelencia médica y de atención personalizada, asegurando, así, el éxito del procedimiento a seguir. Una vez más la Segunda Opinión ha logrado su objetivo, tratamiento con  un experimentado cirujano especialista en “basal cell carcinoma.”

sábado, 2 de noviembre de 2019

“EL QUE NO SABE ES COMO EL QUE NO VE”


OPINION, 7 noviembre 2019

Recuerdan ustedes aquel viejo adagio. Obvio, acá no lo necesitamos. No por que deje de existir, no, porque vivimos otra forma de vida, bueno eso creemos. Cada uno de nosotros vive una vida que puede ser la que soñaba o simplemente la que le toco, pero no chista nada por tener a ser cuestionado y prefiere el silencio.

Tal silencio no es lo ideal. No obstante para muchos es una forma de vida, fruncir el ceño y hacer el que no entiende lo que está pasando cree que soluciona el problema. Claro es una respuesta para salir del paso, pero no de la realidad que tiene que enfrentar. Veamos la salud. En el pasado muchos de nuestros niños murieron por diferentes razones, muchas de ellas por la carencia de atención médica o desconocimiento de las enfermedades y su letalidad.

Hoy, también sucede, solo que no nos enteramos por no trabajar en un hospital o en sitios donde se hace más visible la escasez de recursos y obviamente de conocimientos. Muchos de nosotros pudimos haber indagado sobre aspectos de salud, por ejemplo, no solo con nuestros más cercanos sino con otros en otros ámbitos. Hoy en día no hay disculpa, pero si mucha gente que ante lo que llamamos adversidad no toman las acciones correspondientes.

Con mi mentalidad de hará unos 40 años hubiera ido al hospital más cercano para que me examinaran. De allí hubiera resultado una cirugía en el hospital para controlar un cáncer. Mas no fue así, había que ir al especialista. ¿Al especialista? Todo nació por un dolor fuerte en mi cintura. Un amigo médico me dijo que te tomen una radiografía en esa área.

Al verla me dijo se nota algo raro, creo que lo mejor es que visites al especialista. No solo al especialista, al mejor centro clínico. Biopsia fue la razón y nos vemos en quince días. Días después el facultativo diagnóstico, cáncer. Le consulte sobre viabilidad de una segunda opinión y cirugía. El dijo: “está en USA” y me dio dirección y teléfono. Gracias a la organización con quien trabajaba, se realizaron los contactos necesarios y en el Johns Hopkins Hospital en Baltimore el profesor universitario, cirujano y escritor de textos médicos Patric Walsh realizó la cirugía.    

A donde quiero llegar, a veces y de acuerdo con la cultura que hayamos tenido en nuestro medio, casi siempre vamos a lo llamado lo más práctico, el hospital más cercano, para ir a visitarlo y luego para poder ir a chequeos.

Anoche, en las películas que exhibe Neflix vimos “Diagnosis.” Unsolved medical mysteries, global wisdom, new hope, when the whole world’s reading, the right diagnosis can come from anyone and anywhere.

A Yale University and a longtime New York Times writer Dr. Lisa Sanders served as consultant for the TV series “House”   

The New York Times en colaboración con la Dra. Lisa Sanders crearon un programa donde  “Unsolved medical mysteries”, casos médicos misteriosos sin solución, por lo menos acá, se hacían de conocimiento mundial, creando así un nuevo universo de conocimiento en diferentes países y personas. Uno de los casos fue el de una niña que sufría de “Seizure”

Nos llamó la atención, en especial el caso de una niña que sufría de “Seizure”, una forma de epilepsia. La madre norteamericana y el padre hispano hacían todo lo posible para que su hija pudiera vivir una vida normal. Se creó una especie de red de información internacional donde padres de jóvenes con la misma sintomatología o profesionales investigadores intercambiaban opiniones. Pasa algún tiempo hasta que tuvieron conocimiento que una investigadora en Italia había logrado algunos avances.

Como fuera, la niña junto con sus padres, viajaron a Italia para que allí se evaluara su estado y la joven investigadora ampliara sus análisis. La comunicación se hizo siempre en inglés, idioma que dominaba la señora, pero no así su esposo que solo dominaba español.

Después de mucho intercambio de información, la noticia del año, los médicos y la investigara habían descubierto el problema. Dentro del proceso que los alimentos realizan dentro del organismo de la niña algunos la estaban afectando, había que cambiarle su alimentación, ¡eso era todo!

Imposible, verdad. Bueno hoy en día no solo la medicina, los científicos y lo que es mejor ese amor de los padres por sus hijos hace que existen “milagros” propios de la comunicación, intercambio de conocimientos no solo acá, sino alrededor del universo y por otro lado nosotros en busca de nuevas opciones para lograr la salud, en este caso de los niños. 

sábado, 26 de octubre de 2019

EL GPS Y LAS SEÑALES ASEGURAN EL EXITO


OPINION, 31 octubre 2019

Sin lugar a dudas las cosas están cambiando muy rápidamente y nosotros hacemos lo posible por no quedarnos atrás, pero es difícil. Un solo ejemplo nos dará claridad sobre el asunto. Hasta no hace mucho llegábamos a cualquier dirección con base en pistas, si con señas sobre cómo llegar. Tome por la US1, doble a la izquierda al llegar a Prima Vista Blvd.,  y siga por unas 5 millas y a la altura de la bomba de gasolina, una cuadra después queda The First United Methodist Church, salón No.2. Las gentes llegaban, pero no siempre.

Hoy contamos con el GPS y casi todos decimos con su dirección yo llego. Será esto así de fácil, ¿siempre? Tengo que ponerlo en duda. Dicen que el GPS, algunas veces, nos envía por vías que no necesariamente son las más directas o las con menos tránsito, pero hay que reconocerlo llegamos al lugar previsto.

Con tal confianza, es mejor contar con las pistas y nuestro GPS. No tan rápido, que pasa en los conjuntos residenciales como el que tenemos en Sunrise Lakes y Pine Island, con tres diferentes fases de  construcción, con decenas de edificios de 2 y 3 pisos y a su vez cada bloque con 30 o 45 apartamentos.

Una vez obtuvimos la dirección, de quien deseábamos visitar, la colocamos en el GPS. Tiempo de llegada 1.40 minutos. El GPS cumplió su cometido y nos dejó en frente de uno de los edificios que coincidía con la dirección, pero obviamente no con el número del respectivo apartamento.

Allí, casi que todos hablan español, aun así primera persona en consultar como llegar a nuestro destino, una señora, morena que de inmediato saco su celular para tratar de ver donde estaba ubicado el apartamento. Que si, que no, pero que al final debía estar en el área. Mil gracias. Pasamos al siguiente bloque con la esperanza de que pronto lo hallaríamos. No fue así. Todos muy gentiles y con el mejor deseo de ayudarnos. En este trajín nos tomó más de dos horas.

En el intertanto en comunicación a través de celular con familiar que trataba de orientarnos, pero sin saber dónde estábamos perdidos era más que imposible, ayudarnos. Aun así recomendó entrar a Google Maps con el fin de que allí nos ubicáramos en función del lugar donde estábamos y la dirección del apartamento.

Tuve que reconocer que mi falta de adiestramiento en el manejo del celular se me dificultaba, para no decir, era incapaz en ese momento de utilizar tan interesante medio de ubicación. A su vez continuamos para arriba y para bajo sin opciones de que llegaríamos. Nos indicaron que posiblemente la dirección estaba equivocada.  No todo estaba bien.

Durante tal tiempo nos mantuvimos en comunicación con dos familiares que a pesar de sus buenos deseos fue imposible hasta que a una de ellas, en Texas, pero con conocimiento del área tuvo la idea de que una amiga nos ubicaría y luego nos llevaría a nuestro destino.

Ella nos llama para ubicarnos. Al decirle en que sección nos encontrábamos nos pidió que regresáramos a la intercesión de Pine Island and Sunrise Lakes. Wow, ella nos abrió la esperanza.

En Pine Island doblen a su izquierda. Al mismo tiempo que conducía con una mano con la otra mantenía el celular contra mi oído izquierdo. Sigan hasta llegar a Sunset. En lugar de Sunset encontramos Okland Road. Así le informamos, ella dudo, que raro. ¿Seguimos al siguiente semáforo? bueno siga. Así lo hice pero allí estaba la 44 road. No, no puede ser, estamos igual de perdidos, con la suerte de que ella nos estaba acompañando.

Regresamos a Pine Island y Sunrise Lakes para ubicarnos y ella saber exactamente qué hacer. Así lo hicimos. Nuestra familiar en Texas le pide a nuestra ángel que es mejor que ella vaya directamente a tal dirección.

Ya allí, esperamos otros quince o veinte minutos cuando ella apareció “la batalla estaba ganada”. Muy linda, saludo de personas como si nos hubiéramos conocido en el siglo pasado.  De inmediato nos dijo que la siguiéramos, claro, más felices que nunca.

Ella dobló a la izquierda y en la mitad de la cuadra se devolvió en “U” y entró a una calle que quedaba a las espaldas de donde nosotros habíamos estado perdidos. Y dijo como seguramente lo hizo Cristóbal Colón antes de tocar tierra…!T I E R R A! Si allí estaba la dirección que tan arduamente estuvimos buscando. Besos y abrazos de agradecimiento.

Al día siguiente, con toda la confianza en nuestro GPS, le pregunté a nuestra salvadora si a la derecha o izquierda para regreso a casa. Ella nos dijo “a la derecha”, a la derecha hasta encontrar la I-95. Mil y mil. Así lo íbamos a hacer cuando GPS pide que doblemos a la derecha. ¿Qué hacer? El GPS ganó…, pero él iba por la…Turnpike en lugar de la I-95. Sigan adelante y allí la encontrarán. ¡Y así fue!

sábado, 5 de octubre de 2019

HISPANOS EN LA CONSTRUCION Y GRIEGOS EN LOS PUERTOS


OPINION, 10 octubre 2019

Les comentaba en mi anterior artículo sobre la excelente labor que miembros de nuestra comunidad cumple, en particular, en la construcción de viviendas en Port St. Lucie. He quedado gratamente impresionado.

Cuando observé la forma, entre otras actividades, de mezclar el cemento con la arena, los jóvenes parecieran que estaban marcando su tiempo, esto es, de acuerdo con la teoría de tiempos y movimientos, que debían producir determinada cantidad de vueltas para que este estuviera listo y no le faltara cemento para pañetar para quienes estaban en la función de pañetar el exterior de tal vivienda. .

Claro, si vemos el tipo de pañete que se debe colocar, solo lo suficiente para cambiar el color del bloque que ha formado la pared. No es como era en nuestros tiempos sobre el ‘brusco’ ladrillo que allá en la lejana tierra se acostumbraba. Si mal no recuerdo su grosor sería de por lo menos un centímetro, acá, no creo que llegue a la mitad. Recordemos que después se le colocará la pintura. Y “Santo remedio”.

Aprovechando la construcción de dos casas, una al pie de la nuestra y la otra cruzando la calle veía como trabajaban en la hechura del llamado “driveway”. El tiempo de espera del camión que proveía el cemento, debían tomar en cuenta la prontitud con que los trabajadores, por lo menos dos, rápidamente esparcían y afinaban el cemento, dejando aquello como para un “baile”. Obvio, una sabia que tanto el tiempo de secado o endurecimiento del concreto, tiene relación directa con la calidad de terminación. Adicionalmente el camión del cemento debe esperar hasta que vacíe la cantidad de cemento. De ahí la importancia, adicional, de la prontitud de los trabajadores. 

Hay que admirarlos.

Me sentí tan contento, que tuve que felicitarles por su extraordinaria labor y conocimiento de su área de trabajo. No había nadie más que dijera alguna palabra de felicitación a quien gracias a su conocimiento hacían ‘una obra de arte’.

Traigo a colación estas experiencias porque nunca llegué a pensar que ellos tuvieran un grado tan alto de excelencia sin haber tenido cursos de formación en los Centros de aprendizaje local. Lo que a su vez nos crea la idea de que para muchas cosas no se requiere título de instituciones técnicas o universidades, para estar aptos para cumplir tales funciones.

Viene a mi mente como hace unos cuatro años un técnico en mecánica automotriz realizaba labores de mantenimiento de vehículos a domicilio, en especial el nuestro, con alta eficiencia, oportunidad y atención a precios muy asequibles. Y que tal la señora de origen español preparando sus deliciosas paellas con degustación en el salón de Belleza de Roberto. Como vemos recursos y oportunidades aparecen por doquier. He aquí donde nuestra creatividad debe lucirse. Si no lo hay. ¿Por qué no lo hacemos? He tenido conocimiento que algunas jóvenes se desempeñan con gran habilidad en funciones relacionadas con la construcción.

Precisamente debemos agradecer a Dios de que siempre contemos con opciones para realizar trabajos que nos permitan ser independientes, con libre desplazamiento para realizar labores que nos permitan obtener nuestro pan diario. No olvidemos en nosotros está crear nuevas opciones de ingresos. Seamos creativos en este país de leche y miel.

Solo para que veamos como otros, en otros países, les toca sufrir para lograr el pan diario, llegando, inclusive a pensar en el suicidio frente a su escasez.

No sé si recuerden como Grecia pasó por una época económica difícil, viéndose forzada a hacer sacrificios con acuerdos internacionales para cubrir su deuda. Lo que para ellos significaba perder lo que hubieran ganado en el tiempo, seguramente bajaron demasiado la guardia, imaginemos que muchos solo trabajan unas horas y las restantes las dedicaban a la pesca, obviamente sin pago, salgo que pescaran algo y lo llevaran a casa. Había días donde solo pan se comía y del total de días laborales al año, solo se trabajaba 50. Esto pasó en especial en el período 2005 al 2014.

Afortunadamente los grandes inversionistas vieron en este país una mina de oro, primero para crear allí nuevas fuente de ingresos, promoviendo el turismo y otros empresas navieras tanto para reparación como para transporte de carga internacional, dando trabajo a quienes fallecían a la espera de una oportunidad.

Lo interesantes es que las compañías que sabían lo que era bueno erá chinas y obviamente ellos invierten, pero no para holgazanes sino para gente que haga rendir la inversión. Siendo así como al saber que ellos quedan a cargo de los astilleros y puertos fluviales les hicieron el feo, rechazándolos. Obviamente cambiando de parecer al reconocer que era ellos quienes les podría sacar de tal estado de pobreza.

sábado, 28 de septiembre de 2019

NUESTROS AVANCES Y SATISFACCIONES PERSONALES

OPINION, 3 octubre 2019

¿Será que solo de ilusiones vivimos? Si, de aquello que también llamamos sueños. O lo que pensábamos realizar y todo se quedó en proyectos. No es nada nuevo. Pero recordemos que no hace muchos años nos prometimos llegar a este país y realizar muchos acciones que efectivamente nos iban a dar un cambio en nuestro futuro y obviamente en nuestras vidas.

Pareciera que algunos lo lograron gracias a su consagración, dedicación, orientación hacia logros un tanto difíciles de alcanzar, pero no imposibles de lograr. ¿Será que aquello que en nuestros países deseábamos desarrollar tampoco lo logramos acá? O que el cambio que acá logramos tuvo una variación de valores. ¿Cómo así? Acaso es que aquí las cosas tienen diferentes nombres para lo mismo. NO, lo que si es cierto es que estamos expuestos precisamente a una cultura con valores diferentes, que no siempre conocemos.

Para solo mencionar un ejemplo el ‘impeachment inquire’ algo completamente nuevo para nosotros.

Otro ejemplo. Para mi forma de vivir yo trabajaba de lunes a viernes las 8 o 10 horas de rigor, pero sábado y domingo generalmente, salvo excepción, se dedicaba al descanso o a actividades sociales o caseras. Pero acá no, por lo menos es que lo que a nosotros nos ha pasado, tenemos actividades los sábados en la mañana dando clases de inglés o español, con actividades religiosas en las tardes y que decir cuando también se presentan los domingos, sin poder decir que no.

¿Y qué pasa con el reconocimiento por la labor realizada? Generalmente toma muchos años tanto en el trabajo como en actividades sociales. Aun así, existen algunas muy propias de nosotros, de nuestra creación, que muy seguramente tomará mucho tiempo para ser tomadas en cuenta.
Normalmente estamos esperando que nos llamen, en lugar de crear algo nuevo, novedoso, que tenga salida, mejor dicho que lo acepte el mercado. He aquí el mérito.

Algo que me ha sorprendido es la velocidad y organización con que los trabajadores hispanos participan en la construcción de casas. En estos días, dentro del proceso de construcción he visto como tales trabajadores, con inglés o sin inglés, pero si cumpliendo muy variados trabajos, con alto grado de eficiencia y efectividad. Consulté a un grupo de ellos donde se habían preparado para cumplir las diversas funciones del proceso de construcción. Su respuesta, observando como su compañero de trabajo las realizaba.

¡Wow! Yo creía que deberían haber cursado en determinadas instituciones su formación, que de seguro existe, pero no tuve la oportunidad de corroborarlo. Sea como sea están trabajando con excelente calidad y en especial con grupos seleccionados por ellos mismos, cumpliendo en forma excepcional las regulaciones que la institución respectiva de la administración pública, exige.

Nos dan una lección, no hay duda. Ahora pensemos en lo que nosotros no como trabajadores con reconocimiento económico, pero si como voluntarios en las diferentes áreas sociales hemos cooperado en diferentes campos en el desarrollo de la comunidad. Nuestra labor es silenciosa, pero bien tenida en cuenta por sus beneficiarios.

Precisamente los voluntarios participamos activamente en el desarrollo de la comunidad  sin tomar en cuenta si es de lunes a viernes o fines de semana. No, este grupo de quijotes, colaboran en los campos que sean requeridos dejando siempre la huella de su generosidad, dedicación y entrega.

Los voluntarios y las voluntarias recibimos la satisfacción de la labor cumplida con agradecimiento por la labor realizada. Generalmente de acuerdo con las normas de las instituciones o las personas favorecidas.  

En mi caso personal, tomando en cuento las varias áreas en que colaboro, debo comentarles que la mayor satisfacción corresponde a las expresiones de nuestros feligreses cuando relievan el timbre de mi voz leyendo la Palabra en la misa en inglés. Es de las satisfacciones que premian mi dedicación de más de 18 años de Lector de la Palabra tanto en inglés como en español

viernes, 20 de septiembre de 2019

LA VIDA NO LA TENEMOS COMPRADA ¡CUIDEMONOS!


OPINION. 26 septiembre 2019

No hay duda que toda etapa de la vida requiere de sus respectivos cuidados y estrategias para vivir en lo posible con el mínimo de efectos negativos. Esto de efectos negativos, nos dicen de todo aquello que nos pueda afectar en particular nuestra salud. Inclusive no solo nuestra salud, nuestros ingresos, el lugar donde vivamos, con quienes vivamos, en que estación del año, etc.

Para empezar, debemos tomar en cuenta que huracanes, tormentas tropicales, nos afectarán durante el año, de acuerdo con los pronósticos de los meteorólogos con el fin de determinar en donde debemos vivir, si es que económicamente nos podemos desplazar a tales lugares y a que costos. Solo para iniciar en conteo económico y si solo o con la familia. Lo otro importante, caso de ser de la familia, si ellos estarán o no de acuerdo con una visita o varias visitas inesperadas de más de cinco días cada vez. Que tal, la cosa no es fácil.

Lo interesante, analizar las diferentes opciones, es fundamental, ya que algunos de los requerimientos o recursos no van de acuerdo con nuestros planes, por lo tanto es mejor dejar las cosas como están. Como vemos no es mucho lo que podemos hacer si dependemos de los demás, ya sean familiares o no.

Algo fundamental es la disponibilidad de movilización que tanto nosotros como los que nos acompañen estén en condiciones de salud, movilidad y economía para desplazarnos al lugar programado.

Esto nos lleva a que si nosotros somos los que manejamos la decisión del dónde y por  cuanto tiempo, con mayor razón iniciar un programa que asegure estar en condición de cumplir lo que se programe, en otras palabras es estar saludable y con los recursos económicos necesarios para, que, llegado el momento estemos en forma.

Digo esto, porque no estamos exentos de que por indeterminadas razones nos veamos afectados por enfermedad o efectos económicos.

Solo un ejemplo, en días pasados al término de una clase de español, 10 a.m., me dirigía campante a tomar mi carro para así llegar a tiempo a la siguiente clase, a unos 15 minutos de distancia, cuando de repente tropecé conmigo mismo, como, no lo sé, fue cosa de segundos.
Recuerdo, si, que al tropezarme conmigo mismo noté que iba de bruces, pero nada más.
Luego note que había caído, pero no me di cuenta además de haber caído, aun así ya estaba en pie.  

Pareciera que automáticamente todo había pasado en términos de segundos. Sentí dolor en un brazo, pero nada más. No tenía nada raspado o con heridas. Imposible de creer.
Una persona amiga notó que un calambre en su pierna derecha le dificultaba su movilidad en su cama. Al tratar de moverse se rodó para caer al suelo completamente indefensa. No tenía capacidad para pararse. Como pudo se comunicó con un vecino, quien, temprano  en la mañana, se apersonó para llevarla al hospital.

Igual le pasaría a mi estimado profesor de pintura, quien al parecer por los efectos de un calambre se desplomó con tal fuerza que allí quedo sin movilidad.

Afortunadamente como pudo, arrastrándose llegó hasta donde estaba el celular para pedir ayuda a un amigo. Afortunadamente cirugía de inmediato y posterior atención de rehabilitación, por casi un mes.

¡Ha! Pero que tal lo que me paso cuando casi quedo sin sentido, mientras manejaba nuestro automóvil,  en compañía de mi señora y mi profesor de pintura. Dios permitió que el vahído, lo que me indicaba mi visión, me permitió bajar del carro desvariando. Coincidenciamente dos transeúntes consideraron que lo mejor era llamar al 9/11. Servicio que de inmediato llegó y me traslado en compañía de mi señora al Martin Memorial en San Lucie West. Media mañana con exámenes prioritarios. Diagnostico: Vértigo.

En todos los casos contamos con samaritanos  que de inmediato estuvieron listos para cooperar con quienes lo necesitaban.  Será que siempre es así. Muy probablemente, no. La pregunta del millón: ¿Qué hacer o programar para disponer de tal grado de ayuda cuando las circunstancias más disimiles nos puedan afectar?

No he contado de casos causados en diferentes situaciones que  en nuestras  residencias y el potencial efecto de accidente por tropiezo con tapetes o construcciones con desnivel de habitación con habitación. Ahí está el caso de quien hoy descansa en paz. Sufrió una caída en su residencia y le fue casi imposible alcanzar su teléfono para pedir ayuda.

Pero lo que es más trágico, su esposo no apareció en casa, razón por la cual ella llamó a un vecino que le ayudara a buscarlo, cuál no sería su sorpresa que en ninguna parte fue encontrado. Hasta que se le ocurrió mirar a la casa de enfrente donde yacía ya muerto. Había fallecido al visitar a su vecino.

Como vemos debemos tomar precauciones para minimizar lo que nos pueda pasar y, que tan listos estamos para recibir apoyo inmediato.

domingo, 15 de septiembre de 2019

LOS CAMBIOS DEL MERCADO NOS OBLIGAN A ESTAR PREPARADOS


OPINION, 19 septiembre 2019

Esta semana o la próxima se publicará la historia de una emprendedora trabajadora que en el clásico barrio de El 12 de Octubre en Bogotá logró sacar su familia adelante con sus 60 años de trabajo continuo. Veamos que hizo y como le va:

“Son 60 años de tradición, es un sitio famoso y nos hemos convertido en patrimonio gastronómico de Bogotá. Son productos apetecidos por los colombianos, por los extranjeros, y mi abuela ha generado tal impacto positivo que mucha gente viene, exclusivamente a probar la mejor morcilla de Colombia”, dice Jenny.

“Doña Segunda llora. Ella no sabe leer, no sabe escribir, pero controla todo desde su silla, al lado del piqueteadero, donde también tiene una carnicería y les vende ingredientes a otros piqueteaderos. Llora. Tiene miedo que le quiten su sitio, el mismo que le dio para sacar a su familia adelante, hacerlos profesionales, y que llevó a que esta plaza sea hoy un referente culinario.

Para no ir muy lejos, el sábado anterior o un día normal se venden 20 bultos de criolla, más de 1.000 plátanos maduros, no menos de 300 libras de arroz y, como si fuera poco, salieron más de 100 gallinas criollas”.

Dentro de pocos días deberá trasladarse a un nuevo local. Su negocio, como los otros de alimentos preparados, no debe dar hacia la calle, le han dicho los funcionarios del Distrito, en cumplimiento de las normas.

No hay duda que esta emprendedora, diligente y dinámica mujer ha superado en forma sobrada todo impedimento para lograr un rotundo éxito en el manejo de su empresa, tanto que “Tiene miedo que le quiten su sitio, el mismo que le dio para sacar a su familia adelante, hacerlos profesionales”. Algo maravillo y digno de felicitación.

Ahora las regulaciones han cambiado y ella deberá ubicarse en una moderna estructura donde continuará produciendo sus deliciosos manjares e ingresos para ayudar a su familia. Interesante, el problema es de cambio de sitio pero no de calidad de los productos que ella y su equipo preparan.

Pero será ese el problema, ¿acaso ella es sola? Los profesionales que ella ayudo a sacar adelante, seguramente que ya han tomado cartas en el asunto y con su visión moderna del desarrollo de Bogotá y por ende de todos los negocios tradicionales, ya deben contar con su plan B, ¿verdad? Un negocio tan reputado, con tal calidad de productos, con tanta tradición no desaparecería tan fácilmente del mercado.  
Obvio que doña Segunda esta próxima a jubilarse y tarde o temprano algunos de los hijos se harán cargo de la empresa, con un enfoque moderno, sin perder los valores que hicieron tal negocio un sitio obligado. Lo difícil será escoger quien lo haga con la “gerencia” que la abuela lo dirige.

Pero y que tiene que ver tal ejemplo con nuestra realidad. Casi nada o casi todo. Esto nos lleva a pensar y que ha pasado con los negocios de nuestros padres, que a su vez también dieron para el financiamiento de nuestros estudios. Solo miremos un ejemplo, el tradicional hombre que manejaba su terruño para la siembra o la ganadería tuvieron que cambiar de profesional al irse sus hijos para las grandes ciudades con la esperanza de ganar grandes sueldos.

Algo similar pasó con nosotros. Nosotros no seguimos las empresas de nuestros padres, salvo excepciones. Precisamente en una de nuestras clases de español uno de nuestros más jóvenes estudiantes de español nos comentaba como su padre heredo la especialización de su abuelo, con notable éxito y adaptación a los cambios tecnológicos de hoy.

A que nos lleva esta consideración, que de pronto no solo no ha sido posible contar con nuestra capacidad preparada para una época diferente. Obvio se presentaron demandas que nos dejaron marginados e impotentes, en la mayoría de los casos, para sacar adelante lo que fuera sus empresas.

Bien sabemos cómo, en este país y seguramente en muchísimos otros los hijos pronto alzaron vuelo para trabajar en otros campos. ¿Triste verdad? No necesariamente, son los cambios a los gustos, especialidades y necesidades del mercado. Tomemos en cuenta que la gran mayoría de campos en la agricultura no fueron tomados por los hijos de aquellos agricultores que crearon fuentes de riqueza y constante trabajo.  

Cuando ojeo la revista Fortune, de este mes, veo cómo las nuevas generaciones han creado campos de trabajo completamente diferentes y dinámicos a los de sus padres, no todos con acierto, pero si dando cambios inesperados a los sorprendentes avances de la tecnología o como en este caso a la exquisita comida de doña Segunda.