domingo, 21 de mayo de 2017

COLESTEROL, NIVEL NORMAL SIN LIPITOR

OPINION, 25 mayo 2017

Al enterarse mi médico que tenía muy alto mi colesterol, 250, me recomendó la conveniencia de iniciar un tratamiento para controlarlo. Con reservas acepté su recomendación e inicié el tratamiento con Lipitor. Mi señora me comentaba sobre los efectos adversos que tenía sobre la salud, según comentarios que sobre el particular traía la prensa. Mi única respuesta era que el médico lo recomendaba, precisamente para evitar ataques al corazón o al cerebro.

No hay duda que debemos madurar en la forma en que tratamos nuestras visitas al médico. Tengamos en mente que hoy en día las consultas no son como en los tiempos de nuestros padres. Hoy en día es computador en mano para verificar lo que la enfermera ya registro y con dos preguntas más se acaba la consulta. Preguntemos y además investiguemos en internet que hay sobre los síntomas que nos afectan.     

¿Qué es el colesterol? El colesterol es una sustancia grasosa, que se encuentra en todas las células del cuerpo. El organismo la utiliza para construir células saludables nuevas, así como algunas hormonas vitales.

Como el colesterol elevado en la sangre no da ningún síntoma, la única manera de saber si está por encima de los indicadores establecidos por el cuerpo médico o los laboratorios, es con un examen de sangre.

El colesterol viaja  en tu sangre, adherido a las proteínas. A esta combinación se le denomina “lipoproteínas” (algo así como grasa más proteína) y de ahí surgen los siguientes tipos:

Lipoproteína de baja densidad: colesterol “malo”, que se adhiere a las paredes de tus arterias y las hace duras y angostas.

Lipoproteína de alta densidad: o colesterol “bueno” porque recoge el exceso de colesterol y lo lleva de regreso al hígado.

Si no es por este artículo que escribo, yo no llegaría a pensar que mis padres tienen que ver con él. Si, ya que el nivel de mi colesterol depende, en parte, de nuestra herencia,  de lo que comemos y de nuestra actividad física.

Para mantener nuestro colesterol a un nivel dentro de los límites normales, debemos practicar algún deporte o ejercicio en forma regular, contar con una dieta balanceada baja en grasa  y a su vez procurando mantener un peso saludable.

Por otro lado si decidimos controlar su nivel, recordemos que el medicamento que optemos por utilizar controlaría tal nivel de grasa, seguramente traiga efectos colaterales que afectarán nuestra salud. No olvidemos que el costo de tal producto también afectará nuestra economía.

El colesterol como tal no es dañino, salvo que sus niveles se eleven por encima de lo normal, desarrollando depósitos de grasa en las paredes de los vasos sanguíneos, lo cual hace que eventualmente, se estrechen y entorpezca  la circulación de la sangre. Si la sangre circular con dificultad, se corre el riesgo de que no llegue suficiente al corazón o al cerebro, aumentando la probabilidad de un ataque.

A veces un pedazo de esa placa de las paredes de los vasos sanguíneos se desprende y viaja con la sangre hasta que tapa la circulación con las consecuencias ya citadas.

Efectos adversos frecuentes

Los efectos adversos frecuentes son aquellos que afectan hasta al 10% de los individuos que toman la medicación. Estos efectos adversos asociados a la atorvastatina son: mialgia (dolor múscular), diarrea, estreñimiento, dispepsia, dolor de cabeza, insomnio, náuseas, vértigo

De esto hace un par de años, tuve conocimiento inclusive de los efectos mentales que se habrían descubierto. De inmediato le pedí a mi esposa su ayuda para que iniciáramos una dieta que me permitiera bajar el nivel de colesterol, sin necesidad del Lipitor.

Se intensificó el uso de la avena, las legumbres, las frutas, las nueces, el pescado entre otros, de paso descontinué el uso de la carne roja, también menos harinas, inclusive pan blanco. Estos cambios seguidos de caminatas diarias de por lo menos media hora.

Además de los exámenes médicos regulares y gracias al servicio de SAM’s de exámenes* mensuales gratis de “Health screening”: uno puede chequear su nivel de colesterol, además de presión sanguínea y porcentaje de masa corporal.

Del nivel de 250 que tuviera inicialmente, mi último chequeo, el sábado, 13 de mayo, 2017 fue de 198 total, con índice de colesterol bueno (HDL) de 70, Tasa de riesgo de 2.8 por debajo del deseable <3.5.


Conclusión: Nosotros podemos controlar no solo nuestro colesterol sino todo aquello que pueda afectarnos. Solo se requiere voluntad y amor a la vida que Dios nos dio. 

domingo, 14 de mayo de 2017

COMO VIVIR MEJOR PROBLEMA DE DINERO O DE BIENESTAR

OPINION, 18 mayo 2017

Este título podría cambiarse para tratar de definir cómo puede uno, no solo economizar dinero, o mejorar la posición económica o salir de pobre y sin más ni más, ser feliz con lo que se tiene.

La decisión es sencilla: o vivo con lo que tengo o con el presupuesto de lo que gasto, menos ingresos. Si es con lo que tengo, de pronto me quede corto y si lo hago con lo que gasto mi ingreso no me permitirá lograrlo. Esto quiere decir que para las dos alternativas necesito incrementar mi ingreso a no ser que baje mis costos de vida. Mejor dicho optimizar el uso de los recursos actuales.  

Todos tenemos nuestras limitaciones y a cada uno le damos definiciones diferentes, según nuestra personalidad y forma de vida.  Poder disponer de recursos suficientes para cualquier época de nuestra vida es algo que podríamos llamar complejo o sencillamente algo que requiere dedicación, estrategia y cumplimiento.

Tomemos en cuenta lo que nos dicen las estadísticas de la National Institute on Retirement Security de la Reserva Federal sobre el ahorro para la vejez. El 28 por ciento de la población entre los 30 y los 44 años de edad no tienen reservas para cuando se jubilen. Si esto se presenta cuando se supone que estamos en la plenitud de nuestra producción, ¿qué será en los 50 o los 60’s?

Por otro lado, aun cuando usted no crea que esto tiene importancia para efectos de este artículo, China está cambiando su dieta, mejor dicho poca gente come arroz y fideos cada día como en el pasado. ¡Wow! Todos estamos en proceso de cambio, bueno eso creo yo, ¿y usted?

La decisión de cambio está en nuestras manos. Y todo dependerá de nosotros al definir lo que tiene fundamental importancia, en lo que cada uno desee lograr. Es posible que no sea fácil determinar que se quiere hacer, como, cuando y donde, con qué recursos, etc. Fundamental organizarnos, para lograr lo que nos proponemos.  

Un ejemplo sencillo nos hará más práctico comprender el propósito de este artículo. Decidimos cambiar el aspecto del jardín que ocupa el espacio del frente de nuestra casa. Cuanto costará, será la primera pregunta, cuanto tiempo tomará, que clase de plantas utilizaré y luego su mantenimiento, diario, semanal, fertilizantes, agua, etc.

Creo que antes de haber empezado debo dar por terminada mi idea ya que esto me demandará un jardinero que se encargue del proyecto ‘pues no voy a ser tan tonto’ de hacerlo personalmente, especialmente si tomo en cuenta el clima, ya cálido de Port St. Lucie. Como usted ve este proyecto requiere tiempo, dedicación y dinero.

Primero hagamos un PARE. Si, ¿por qué tendré que utilizar mis recursos económicos para este  proyecto? Por qué no lo realizo personalmente; economizo recursos y obtengo satisfacción personal. No esta mala la idea. Veamos que pasó. 

El presupuesto para este proyecto demandará el desembolso de un dólar, si uno solo. ¡Wow! What, ¿are you crazy? en menos de dos horas, ¿plantando unas 15 plantas?  Abriendo huecos, colocando abono, trasplantando plantas, e inclusive irrigándolas manualmente. Cómo nos damos cuenta, tal proyecto se realizará en un abrir y cerrar de ojos. La gran diferencia: El deseo de hacerlo por el gusto de tenerlo.

Para este proyecto, ya tenemos en otra parte de nuestro patio, bambúes, sábila y otras plantas decorativas que adornan el jardín interior. Tomada la decisión, y ya que uno de mis estudiantes canceló clase, dedicaré tal tiempo a sacar adelante este proyecto. Han pasado casi dos horas y ahora tenemos un precioso jardín, cuyo costo ha sido de solo un dólar, correspondiente a medio bulto de tierra abonada.

Como vemos fue decisión y acción y listos. Hemos logrado un objetivo valorizando el bien. En otras palabras hemos incrementado el valor y la satisfacción personal de nuestra residencia sin afectar nuestro presupuesto.


Este simple ejemplo nos da una idea de querer es poder. Pero debemos tomar la decisión, cualquier que ella sea y por lo dolorosa que sea, hoy. Cada día que pasa nos exponemos a continuar gastando lo que no tenemos, para pagarlo con lo que no ganaremos, por lo que la ecuación nos dará bancarrota. Salgámonos de las estadísticas y creemos nuestra propia economía. La decisión es nuestra. 

viernes, 5 de mayo de 2017

¿QUIEN SE DEBE PREOCUPAR POR NUESTRA VEJEZ?

OPINION, 11 mayo 2017

¿Nosotros, nuestros padres o nuestros hijos?, oh, no me diga, ¿nosotros? Si usted o yo, o ¿quién más? Y en este país, a no ser que estemos pensando en regresar a nuestras queridas patrias, el problema es nuestro, mejor dicho en el partido de béisbol de la vida la pelota está en nuestro campo.

Si es que decidimos que sí, la cosa se pone muy, interesante. ¿Por qué? Sencillo, lo haremos a nuestro gusto, previendo, en lo posible, todo lo que necesitaremos.

Y es que el problema no es solo económico, es físico y posiblemente mental, sobre donde vamos a terminar nuestros días. Pareciera como dramático, pero me parece que no, dependiendo claro está, del sentido de responsabilidad, la edad y la situación económica de cada uno de nosotros.  

Para empezar, leyendo la revista de la AARP, página 42, edición de abril, 2017, aparece un artículo muy interesante cuyo título ‘Accessible home showcases design’, algo así como la vitrina del diseño de  una casa de fácil movilidad, en este caso de una señora de 77 años que requiere el uso de bastón y de una silla de ruedas para movilizarse.

Conclusión, solo el uno por ciento de las casas en Estados Unidos cuentan con el diseño adecuado para las personas de mayor edad. Antes hagamos un PARE. Si se refiere a nosotros, o nuestros padres, debemos tomar en cuenta el estado de salud y sus limitaciones con el fin de estar preparados para tomar las decisiones que consideremos convenientes.

Por otro lado, es muy probable que entre las opciones escojamos la de irnos para un ‘Assisted Living Facility’, en cuyo caso la situación estará solucionada, siempre y cuando contemos con los recursos económicos correspondientes. Caso contrario nuestra actual casa, puede ser una buena opción.

No olvidemos que seguramente ya hemos tomado en cuenta los arreglos legales que nosotros o  nuestros padres debemos hacer para cuando partamos, tanto para disposición de bienes, toma de decisiones en caso de salud, etc. Para empezar, debemos tomar en cuenta la preparación por experto abogado. Su nombre en inglés: Property Power of Attorney, Authorization to Disclose Protected Health Information, Living Will, Health Care Power of Attorney. Mayor información llamen al Dr. Robert J. Kulas, P.A. al 772-398-0720.

Si nos quedamos en esta tierra y hemos tomado la decisión del lugar donde queremos pasar nuestros últimos días, realicemos los trámites legales, económicos respectivos, oportunamente evitando, en esta forma problemas de última hora.

Según sea nuestra decisión es bueno que estemos al tanto que organizaciones existen en la comunidad que nos faciliten el encontrar un centro de atención, o de provisión de alimento o transporte.  

Por ejemplo en el condado de St. Lucie existe el ‘Council on Aging’,  organización que vela por el bienestar de las personas de mayor edad, a partir de los 60. Su sede en Port St. Lucie está ubicada en el 2501 SW Bayshore Blvd., Port St. Lucie.

Esta organización provee los siguientes servicios gratis, siempre y cuando oportunamente se inscriban y sean aceptados: comida caliente en casa (Meals on Wheels) un lugar de encuentro, clases de computo u otras, recibir ayuda, apoyo y bienestar. Mayor información llame al 772-336-8608 o envíe email lhoy@coasl.com.

Adicionalmente St. Lucie county cuenta con un magnifico servicio de transporte urbano, inclusive con un servicio de taxi. Visite: http://www.treasurecoastconnector.com/contact/index_esp.php

Es posible que algunos consideren que es demasiado prematuro hacer estos arreglos. Recordemos que de lo que estamos hablando no tiene espera cuando llegue. Miremos si la casa cuenta con escaleras, para empezar a cambiarlas por algo que facilite la movilidad. ¿Qué tal la tina de baño? A los 70 no hay problema, que tal a los 80?


Hoy en día fácilmente pensemos en llegar a los 90 y es allí donde requeriremos el mayor grado de apoyo, personal o institucional, comodidad y facilidad para recibir atención médica, terapista, comidas, etc. Recordemos nuestro dicho: “No dejemos para mañana, lo que se puede hacer hoy”. 

lunes, 1 de mayo de 2017

EL PROBLEMA, ¿SERA EL IDIOMA?

OPINION, 5 mayo 2017

Existen muchas incógnitas sobre cuando se sentiría uno tentado a “tirar la toalla”. Suena esto raro, ¿verdad? Especialmente cuando uno cree que todas las tiene ganadas. Una de ellas puede ser la del conocimiento de muchísimas cosas que hoy en día se están convirtiendo en comunes. Por ejemplo, el manejo de los celulares, instalación de nuevos TV con pantalla plana, carros nuevos con tantos aditamentos electrónicos, etc.

Uno de ellos, los celulares, donde la respectiva marca no cuenta con sucursales donde uno va para que  le hagan las actualizaciones, o arreglos por daños o defectos de fabricación, especialmente cuando ellos han sido manufacturados en China.

Generalmente solo utilizo el celular para casos de emergencia, una varada o eventos circunstanciales, como me pasó cuando se me nubló la vista y perdí el control del automóvil. ¿Cómo comunicarse uno con las personas más importantes en tal momento, la casa, la compañía de seguros, el médico de cabecera, la ambulancia, etc.?

¿Por qué? Dado que los celulares se requieren, además, para casos emergentes, siempre deben estar listos, en especial con la batería cargada, en especial cuando uno esté en mitad de la carretera, en lugar desconocido.

Algo le pasó a mi celular y quedo fuera de servicio. Que cambie el SIM. Lo cambio pero sigue sin funcionar. Se consulta a “expertos” que gentilmente chequean el problema, finalmente la única opción es entrar en contacto con la compañía, directamente.

Me imagino que usted está acostumbrado a “su llamada es importante para nosotros” y se la repiten cada minuto hasta que uno, cansado de cargar el celular, termina por cancelar la llamada o queda uno incomunicado. Bueno esto fue lo que me pasó la semana pasada. Entré en contacto con “mi” compañía, que me tuvo en espera algo así como una hora, para finalmente tener que cambiar de idioma.

¿Cómo así?, “cambiar de idioma”. Si de español a inglés. Cuando debo manejar terminología técnica prefiero hacer las consultas en español. En la llamada del día anterior me di cuenta que dada la demora, preferí llamar para hablar en inglés. En lugar de dejarme esperando había una opción. ‘Déjenos su número de teléfono y le llamaremos entre unos 10 a 28 minutos. Esta opción me parece mejor. De acuerdo con el idioma, ¿así el servicio?

Así lo hice  y ellos me llamaron en pocos minutos y se inició el “calvario”. En general  todos decimos que hablamos inglés, pero cuando hablamos sobre telefonía celular la cosa es diferente. En mi caso se tenía que “resetear”, en otras palabras, había que perder todo lo que allí estaba ya registrado y empezar como cuando compré el celular.

‘Abra el celular’, listo. Pero es que acaso uno puede abrir un celular, sí, claro, Pero como, esto fue para mí como abrir una caja de seguridad, casi me rompo las uñas, pero lo hice. Luego retire la batería y colóquela inmediatamente. No problema. ‘Ahora presione el botón de la parte superior izquierda y el de la derecha al mismo tiempo’. ‘Manténgalo así hasta que aparezca la siguiente indicación’.

‘Espere y siga esperando hasta que aparezca una serie de instrucciones’. Finalmente ‘con el botón del lado derecho bájelo hasta la siguiente instrucción’. Acá, me equivoqué la instrucción así que la operaria me dijo que ‘tiene que repetir el paso anterior, desarmar y retirar temporalmente la batería, etc’. Con gusto.

En esta parte del proceso y otro que siguió, cambiando de pantalla y de instrucciones gastamos aproximadamente una hora. Dentro del proceso en más de una oportunidad estuve tentado a “tirar la toalla”, pero me dije: “no puedo cargar con la culpa de no haber podido superar este escollo”, así que sigamos señorita.

Al final me dijo ‘ahora tenemos que confirmar que el aparato funciona’. ‘Haga una llamada telefónica’, ¿pero cómo?, ¡si todos los números de los teléfonos registrados desaparecieron! ¡Ah! Recordé que teníamos otro teléfono, ¡ah! pero era el mismo con el que me estaba hablando. Finalmente recordé que había otro celular, pero yo no sabía de memoria ese número.

De paso tenía que ser muy cauto al moverme “no fuera a caerse la llamada”. Hice la llamada y funcionó. Le agradecí de antemano su generosa atención disculpar mi miopía para entender todas sus instrucciones.

’No, todavía no, aún no hemos terminado’, pero… ¿y ahora qué hago? ‘Que lo llamen para ver si quedo recibiendo llamadas’. Así lo hicimos y funcionó. Lleno de júbilo le exprese nuevamente mi agradecimiento. Había superado “la barrera del sonido”, no, había superado una nueva experiencia. Experiencia que en el futuro trataré de que sea en las oficinas de la compañía que me dé, el respaldo que necesito, precisamente cuando lo necesite.

Lo importante, ‘no tire la toalla’, pero estuve cerca de hacerlo. 

sábado, 22 de abril de 2017

“DRESS FOR SUCCESS, DRESS PROFESSIONALLY”

OPINION, 27 abril 2017

Había recibido una circular anunciando la disponibilidad de un puesto en una organización de salud. La descripción de la vacante coincidía con lo que mis conocimientos, me faltaba experiencia, lo demás era propio de mi personalidad y formación: diligente, despierto, puntual, honesto “llevaba el mensaje a García”, adivinaba la acción a seguir, deseaba trabajar y así lo demostraba mi corta carrera.

Venía de una organización de renombre a la cual me había vinculado hacia dos meses, El Centro Colombo Americano. En esta institución me desempeñaba como profesor bilingüe de prácticas en administración. La institución me daba el respaldo, me creaba la seriedad de quien era y porqué había llegado allí. No era bachiller, pero mis estudios y hablar dos idiomas hablaban por sí mismo.

En aquella época, hace un poco más de medio siglo, hablar inglés, era como hablar hoy chino. No muchas personas se dedicaban de lleno a estudiarlo, menos con profesora privada, como lo había hecho yo, además había sido becado por el Instituto Linguístico Colombo Americano, lo mismo que en el Colombo, como se le conocía. Aun no era un idioma que atrajera a muchos.   

De inmediato me dirigí a dicha compañía. Entrevista corta y al grano. De inmediato me pidieron que llenara la hoja de vida y quien me entrevistó, Representante de dicha organización en Colombia, me preguntó en que tiempo podría asumir el cargo y si estaría interesado en viajar en término de dos semanas fuera del país para entrenamiento, en las funciones propia del cargo a asumir.

Cincuenta y cinco años después me pregunto cómo fui yo, sin tener conocimientos de lo que en aquella época era rigor: “dress for success” o “dress professionally”. Creo que en aquella época se llamaba OPORTUNIDAD. Si, estar uno en el lugar preciso, con la preparación adecuada y el talante necesario para ocupar, sí, mi cargo.

A que vengo con tal recuerdo. Sencillo, pareciera que el “cake” vale por la decoración más que por los ingredientes. Nuestra genuina y genial preparación hace la gran diferencia. Cómo sobresalir, tiene que ver indefectiblemente con la forma como estemos preparados, de dónde venimos, que universidad, que calidad humana, etc. Hace poco se hablaba de los contactos, las recomendaciones, las influencias etc. Hoy parece que eso ha cambiado.

No obstante hoy en día las empresas no piden, exigen competencia de acuerdo con los avances de la tecnología y los requerimientos de producción que aseguren, además, un entrega total. En una revista en inglés, sobre las primeras 50 empresas mas importantes y que atractivos ofrecen esta algunos que le trascribo: “Work as if you own the company”, mejor dicho: trabaje como “si fuera el dueño de la empresa” o “You are limited by yourself”, en otras palabras “el horizonte es tu limite”, “We have unlimited opportunities to grow”. “Tenemos ilimitadas oportunidades de desarrollo”. Pero si no es la persona adecuada las compañías se verán obligadas a: “Penalizing the low performers”, si penalizando a los de baja productividad. Esto parece un Derby, si una competencia de pura sangre. Así han cambiado las cosas y los valores humanos.   

Esto quiere decir que el problema no está en cómo nos vistamos, aun cuando tiene importancia, lo vital es nuestra trayectoria profesional, “expertise”, creatividad, etc. lo mismo que el aporte que demos a la compañía, en el sitial que pretenden y nosotros representamos la inversión que ellos están buscando para lograrlo. No hay duda la genialidad es fundamental. Hoy en día se está importando el capital humano para trabajar en proyectos de Silicon Valley.

Pero no olvidemos lo que les comenté en mi pasado artículo sobre como Epstein logró armar en cinco años a los “Chicago Cubs”, como campeones mundiales. Tenemos que estar preparados para trabajar en equipo, tener multitud de valores que favorecerán el enriquecimiento de la organización.

Otras compañías dicen que proveen “Rapid phase of learning not to get bored”, claro, hay gente tan preparada que el cargo les queda pequeño y tiene que estar siempre actualizándose. Antes de que lleguen talentosos jóvenes profesionales chinos, indues o rusos con doctorados en universidades norteamericanas.

Para concluir, a través del tiempo mis jefes me orientaron a que siguiera una carrera y no cursos cortos. Me hice bachiller, luego me gradué como Administrador de Empresas, seguí y obtuve mi MBA y una especialización en auditoria de sistemas. La satisfacción personal hizo que nuestros hijos se proyectaran como diseñadora, administrador, veterinaria, arquitecto en Bogotá. Tres de ellos con grados en USA, un MBA, una Diseñadora de Modas y una Minister of Divinity.

sábado, 15 de abril de 2017

LO MAS DIFICIL, ES LO QUE NO HEMOS INTENTADO

OPINION, 20 abril 2017 

Pero no, no hay pero que valga. Si ya hemos superado tantos escollos lo que nos queda por recorrer será relativamente más viable, posible. Aun así es probable que  los nuevos desafíos sean precisamente nuevos y de los cuales carecemos de experiencia, eso creemos pero de pronto no lo es.

Algo que he aprendido, en particular en este país, es que no se necesita ser mago para saber de todo, lo que si es que debemos saber a quién consultamos, sobre cómo hacer algo, por difícil que sea. ¡Ah! ¿Qué le incomoda consultar? Bueno entonces visite www.youtube.com allí podrá encontrar la respuesta a sus inquietudes. ¡Ah! Que no inglés, ‘no problem”, también lo hay en español.

A donde quiero llegar. Sencillo. Hace un buen tiempo que a través de nuestra huerta casera almacenamos el agua lluvia con sencillos recipientes que la reciben directamente del tejado. No hay duda que nos hemos economizado unos buenos centavos y las plantas han podido crecer y dar sus frutos a bajo costo. Claro, el lugar donde colocábamos los recipientes era sobre el ‘deck’. Limitando, un tanto, el espacio para disfrutarlo.

La idea era recoger el agua a través de una canal que a su vez la decantara en uno de los tanques qué para tal efecto tenemos. En esta forma el ‘deck’ quedaría libre. Como decimos acá: “fácil decir que hacer”. Ya había consultado sobre su viabilidad, habiendo recibido respuestas positivas sobre mi prepuesta. Inclusive el día anterior había consultado a una persona experta para que me orientara sobre cómo hacerlo.

Por razones de trabajo dicha persona no pudo visitarnos. Que vaina. Aun así viendo que debía hacerlo, de todos modos, tomé la decisión de ir nuevamente a Home Depot. Consideré que instalar la canal no era nada complicado. Yendo a la sección respectiva encontré la canal, 3 metros y luego empecé  a buscar los aditamentos que yo creía corresponderían, pensando lo que eran en mi querida tierra.

Una vez que encontré los respectivos soportes, obviamente diferentes a los que yo suponía, armé mi canal. Había un problema, el tipo de tornillo que traía los soportes no me eran comunes, aun así al llegar a la caja consulté con la operaria, quien de inmediato llamó a un operario. El dijo que se requeriría un ‘nut driver’ y que él sabía dónde estaba. Me preguntó si tenía destornillador eléctrico (screwdriver). De inmediato me lo trajo personalmente. Pagué y salí directo a mi carro, pensando que iría a hacer con mi canal de 3 metros.

Ya enfrente de mi carro se me ocurrió bajar el vidrio delantero derecho y el trasero izquierdo. Ya, de antemano, había colocado una especie de bandera roja a lado y lado de la canal. A lado y lado sobresalía unos 40 centímetros de canal. Fuera como fuera ya me había embarcado en mi misión de llevarla a casa en el automóvil.

Pidiendo a Dios que todo me fuera bien, llegué a casa. Mi señora me felicito por haber superado “el impase”. ¿Almorzaba o instalaba la canal? Si ya había llegado hasta allí, lo que me faltaba ya no era nada. Con mi escalera de madera, “made at home”, hecha en casa y haciendo los respectivos cálculos me ‘arme de valor’ y con el ‘screwdriver’ instalé la canal.

Había terminado lo que pensé sería complicado. Sí le hubiera pedido a un técnico, de seguro me habría cobrado $100. Esa misma tarde llovió, lo que me permitió confirmar que el trabajo realizado era el correcto y que el agua ahora bajaba sin dificultad a uno de los tanques.

Ahora podía dedicarme a pintar el ‘deck’ pero antes cambiar uno de los listones y colocar un par de soportes. Afortunadamente teníamos en casa el material disponible, salvo la pintura que previamente habíamos comprado en Walmart. Un especial amigo me facilitó su ‘screwdriver’.

¡Oh!, alto, trabajo aun no terminado. El arreglo del ‘deck’ requería a su vez el cambio de la decoración. También disponiendo de los elementos, procedimos de inmediato. Utilizaríamos los bambúes y las plantas de sábila, de que tanto nos preciamos. Para la pintura utilice el rodillo para la primera mano, para la segunda consideré que me daría mejores resultados con brocha. Así lo hice y en “un dos por tres” ese ‘deck’ quedo como para exhibición.


Conclusión, no alcanzamos a invertir $50 en un trabajo que nos hubiera costado por lo menos entre $150 y $200. Superé mi potencial incapacidad para hacer algo que seguramente en mi querida tierra no hubiera hecho, pero que acá me sirve de experiencia de que ‘cuando uno quiere uno puede’ y lo más importante compartir con usted, estimado lector, a través de estas líneas, esta nueva y exitosa experiencia, que pensé podría ser complicada.  

domingo, 9 de abril de 2017

COMO SE FORJAN LOS CAMPEONES AQUÍ Y ALLA

OPINION, 13 abril 2017

Encontré en la revista “Fortune” la reseña de como Theo Epstein, presidente, Baseball Operations del Chicago Cubs, hizo para lograr el campeonato mundial del Chicago Cubs y el de Robison Fabián, labriego boyacense, hijo de agricultores y el pasado 25 de febrero campeón nacional de ruta de la sub-23.

No podemos hacer comparaciones, ni es el propósito de esta columna, lo que sí, es citar como con la aplicación de lo máximo en tecnología y recursos económicos se logra el éxito o como con tesón y decisión un labriego, entre muchos sueña en un imposible, hecho realidad. Cada uno ya sea como equipo o individuo logran lo que se proponen. ¡No hay imposibles!  

En el exhaustivo análisis que el personal a cargo de la revista Fortune, edición del mes de abril, 2017, junto con especialistas y expertos asesores se escogió 50 a los más grandes líderes mundiales. Este equipo concluyó que el primero de la lista fuera Theo Epstein. Todos en tal lista sobresalen por su característica de liderazgo en el medio ambiente de hoy, tomando como indicadores:

1.      Reconocer la realidad y ofrecer esperanza, 2. Atraer seguidores juntos en forma física y 3. Crear puentes de entendimiento.

¿Pero cómo llegaron a Epstein? El fenómeno a superar, el Chicago Cubs, 108 años de béisbol sin un solo campeonato mundial. Las estadísticas de televisión para las transmisiones del campeonato mundial fueron superadas en más de un 50 por ciento al llegar a la final de un delirante extra inning que hiciera al famoso equipo perdedor, más amado, finalmente ganador indiscutible.

En el libro “The Cubs Way” del reconocido escritor de béisbol de la “Sport Illustrated”, Tom Verducci detalla los cinco años que tomó reconstruir el equipo, para ganar el título.

El éxito se debe a la concatenación de diferentes estilos de liderazgo, de la afable paciencia del dueño del equipo, Tom Ricketts, de la excentricidad innovadora del manager Joe Maddon. Pero mucho más importante la forma de evolución del presidente del club Theo Epstein, el prodigio de ejecutivo que requirió que se creciera como líder para repetir lo que él ya había logrado con el Boston Red Sox.  

Verducci describe en su libro, el profundo entendimiento de la importancia de los valores humanos en sus jugadores – carácter, disciplina y química -, que convirtió expertos jugadores en líderes – permitiéndole a Epstein  desarrollar la ingeniería del mas extraordinario vuelco en el deporte. 
Ahora cambiemos de universo, a nuestra querida patria, Colombia, donde ‘Robi’, Robinson Fabián, quien, bajo un tremendo aguacero el 15 de febrero pasado, en el barrio 20 de julio de Bogotá, rompió los pronósticos; partió a falta de tres vueltas para el final y lo volvieron a ver en el podio, con la medalla de oro y la camiseta blanca con el tricolor en el pecho.

Vive en Boyacá en compañía de sus padres, también labriegos en una casa de campo, aun en obra negra. En su cuarto, en la pared, tiene pegado un afiche del Sagrado Corazón. Hay un armario con los uniformes de ciclismo que ha utilizado, los zapatos y las zapatillas para montar bicicleta. Nació el 17 de septiembre de 1996.

Róbinson no era un buen estudiante, tampoco le llamaba la atención sembrar ni recoger la cosecha, pero lo que le agradaba era echarse el bulto al hombro y regar los cultivos, ayudando a sus padres.
Todos los días se levanta alrededor de las 5:00 de la mañana, y dependiendo del tipo de entrenamiento que le indique su entrenador, Oliverio Cárdenas del equipo Boyacá, se prepara, desayunando caldo de papa, huevos, café con leche y una buena porción de pasta.


Róbinson se va para Tunja, donde bajo la dirección de Cárdenas y en compañía de los demás compañeros entrena de 180 o 200 kilómetros, luego hace 20 minutos más en su bicicleta de ruta. Finalmente en la todoterreno pedalea dos kilómetros en terreno destapado y subida. Con frecuencia piensa en llegar a ser otro Nairo Quintana, su ídolo, porque tiene las condiciones y quiere que sus padres dejen de trabajar.

Ya en casa se cambia, almuerza, duerme un poco y se dirige a la parcela detrás de la casa y, acompañado por Tarzán, Abejón y Copito, los perros que cuidan la finca, echa azadón, recoge papa y la empaca, siempre pensando en que estos sacrificios le servirán para, algún día, ganar el Tour de Francia, el Giro de Italia o la Vuelta a España.